Más empresas podrán pedir créditos en dólares: qué cambia

Más empresas podrán pedir créditos en dólares tras la flexibilización anunciada por el Gobierno. Qué cambia con la medida y cómo podría impactar en el financiamiento de nuevos proyectos.

/

Hasta ahora, conseguir un crédito en dólares era mucho más común para empresas que exportaban o que directamente recibían ingresos en esa moneda.

Eso va a empezar a cambiar.

El Gobierno flexibilizó las reglas para que más empresas puedan pedir créditos en dólares, incluso cuando su actividad no esté directamente relacionada con las exportaciones.

Qué significa

Los bancos tendrán más margen para prestar parte de los dólares que tienen depositados.

En la práctica, esto puede abrir una nueva opción de financiamiento para empresas que buscan invertir, comprar maquinaria, ampliar instalaciones o poner en marcha nuevos proyectos.

La intención es que una parte de los dólares que hoy están dentro del sistema financiero vuelva a circular en forma de préstamos.

Por qué importa

Para muchas empresas argentinas, conseguir financiamiento sigue siendo uno de los principales obstáculos al momento de crecer.

La posibilidad de acceder a nuevos créditos puede sumar una alternativa, especialmente para proyectos que necesitan inversiones importantes.

Eso no significa que cualquier empresa vaya a recibir un préstamo automáticamente.

Los bancos seguirán evaluando cada caso antes de prestar el dinero.

Ojo… también hay riesgos

Pedir dólares implica después tener que devolver dólares.

Por eso, una empresa que cobra principalmente en pesos tiene que analizar bien la decisión antes de endeudarse en otra moneda. Si el dólar sube, el costo de devolver ese préstamo también puede aumentar.

Por ese motivo, el nuevo esquema tendrá límites y condiciones para evitar que los bancos asuman riesgos demasiado grandes.

Qué puede pasar ahora

El cambio ya está en marcha.

Ahora habrá que mirar qué bancos empiezan a ofrecer estos créditos, cuáles son las condiciones y cuántas empresas realmente terminan accediendo. La apuesta del Gobierno es que más dólares que hoy están depositados puedan convertirse en inversión y actividad económica.

El resultado dependerá de cuánto interés genere el nuevo esquema entre bancos y empresas.